El desafío tras la separación: Incumplimiento de visitas y pensión alimenticia
El fin de una relación de pareja, especialmente cuando hay hijos en común, abre una nueva etapa que se rige por acuerdos y sentencias judiciales. Estos documentos, como el convenio regulador, establecen las bases de la nueva organización familiar, incluyendo dos pilares fundamentales: el régimen de visitas y la pensión de alimentos. Sin embargo, no es extraño que una de las partes no cumpla con lo pactado, generando una situación de enorme frustración, incertidumbre y perjuicio, principalmente para los menores. Si te encuentras en esta difícil tesitura, es crucial que sepas que no estás solo y que la ley te ampara. Un profesional experto en derecho de familia puede guiarte para hacer valer tus derechos y los de tus hijos.
La clave es actuar con determinación pero sin precipitarse, siguiendo los pasos adecuados para reconducir la situación o, en su defecto, exigir el cumplimiento por la vía legal. A continuación, desglosamos qué puedes hacer ante el incumplimiento tanto del régimen de visitas como de la obligación de pagar la pension de alimentos.
¿Qué hacer si tu expareja no cumple con el régimen de visitas?
El régimen de visitas es un derecho del progenitor no custodio, pero, sobre todo, es un derecho fundamental del menor a mantener una relación afectiva y regular con ambos padres. El incumplimiento puede manifestarse de diversas formas: no recoger a los niños en los días estipulados, devolverlos sistemáticamente tarde, impedir la comunicación telefónica o, en el caso del progenitor custodio, poner trabas y excusas para que las visitas no se produzcan.
Paso 1: Comunicación y requerimiento fehaciente
Antes de iniciar cualquier acción judicial, lo más recomendable es intentar solucionar el conflicto de manera amistosa. Habla con tu expareja, expón la situación con calma y recuérdale las obligaciones establecidas en la sentencia. Si la comunicación verbal no funciona, es fundamental dejar constancia escrita de los incumplimientos. Envía un burofax, un email certificado o cualquier otro medio que deje prueba fehaciente de tu reclamación. Este paso no solo puede resolver el problema, sino que también servirá como prueba de tu buena fe si tienes que acudir a los tribunales.
Paso 2: La vía judicial para la ejecución de sentencia
Si la vía amistosa no da resultado, el siguiente paso es acudir a la justicia. No se trata de un nuevo juicio, sino de solicitar al mismo juzgado que dictó la sentencia original que la haga cumplir. Este procedimiento se conoce como «demanda de ejecución de sentencia». Para ello, necesitarás la asistencia de un abogado de familia y un procurador.
En esta demanda, se deben detallar de forma clara y cronológica todos los incumplimientos, aportando las pruebas que los acrediten (los burofaxes, correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, testigos, etc.). Una vez admitida la demanda, el juez requerirá a la parte incumplidora para que cumpla con sus obligaciones. Si la actitud persiste, el juez puede adoptar diversas medidas:
- Imponer multas coercitivas: Sanciones económicas que se van repitiendo por cada nuevo incumplimiento.
- Modificar el régimen de visitas: En casos graves y reiterados, el juez podría ajustar el régimen, por ejemplo, estableciendo que las entregas y recogidas se realicen en un Punto de Encuentro Familiar para evitar conflictos.
- Cambio de guarda y custodia: Aunque es una medida excepcional, un incumplimiento grave y continuado que perjudique el bienestar del menor podría ser motivo para iniciar un proceso de modificación de medidas y solicitar un cambio de custodia.
Mi ex no paga la pensión de alimentos: Pasos a seguir
La pension de alimentos es una obligación legal ineludible. Su finalidad es cubrir todas las necesidades básicas de los hijos: comida, vivienda, ropa, educación, gastos médicos y ocio. El impago de esta pensión es uno de los incumplimientos más graves, ya que afecta directamente al sustento y bienestar de los menores.
Reclamación por la vía de ejecución civil
Al igual que con las visitas, el primer paso es la reclamación extrajudicial. Si esta no surte efecto, se debe interponer una demanda de ejecución de sentencia para reclamar las cantidades adeudadas. Es importante saber que se pueden reclamar las mensualidades impagadas de los últimos cinco años.
Una vez presentada la demanda con la ayuda de un profesional del derecho de familia, el juzgado requerirá al deudor el pago. Si no lo hace voluntariamente, se procederá al embargo de sus bienes. El juez investigará su patrimonio y podrá ordenar:
- Embargo de la nómina o pensión: Se retiene una parte de su salario mensual hasta saldar la deuda.
- Embargo de cuentas bancarias: Se pueden bloquear y retirar los saldos de sus cuentas.
- Embargo de devoluciones de Hacienda: La devolución anual del IRPF puede ser embargada para cubrir la deuda.
- Embargo de bienes muebles o inmuebles: En casos de deudas elevadas, se pueden embargar vehículos, propiedades, etc.
La vía penal: Delito de abandono de familia
El impago reiterado y voluntario de la pensión de alimentos no es solo una deuda civil, sino que puede constituir un delito tipificado en el Código Penal. Se considera delito de abandono de familia cuando se deja de pagar la prestación durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos, siempre que el impago sea injustificado y voluntario (es decir, que el deudor tenga capacidad económica para pagar y decida no hacerlo).
Esta vía es más drástica, pero también más contundente. Las consecuencias para el deudor pueden ser una pena de prisión de tres meses a un año o una multa. Para iniciar este proceso, es imprescindible contar con el asesoramiento de un abogado que pueda valorar la viabilidad de la querella y representarte adecuadamente.
La importancia de contar con el apoyo de un profesional
Enfrentarse a estos incumplimientos es agotador tanto emocional como legalmente. Intentar gestionar la situación sin la ayuda adecuada puede llevar a cometer errores, alargar el proceso y aumentar la frustración. Un especialista en la materia no solo conoce los procedimientos y plazos, sino que también puede ofrecer una visión objetiva y estratégica para proteger tus intereses.
En despachos con una larga trayectoria, como el nuestro en Bertamiráns, entendemos que detrás de cada caso hay una familia y unas emociones complejas. Por eso, un trato cercano y explicaciones sencillas son fundamentales. En situaciones tan delicadas, contar con el apoyo y la guía de una abogada de familia en Bertamiráns puede marcar la diferencia, ofreciendo no solo conocimiento técnico sino también la cercanía y el entendimiento que estos procesos requieren. Un buen profesional analizará tu caso, recopilará las pruebas necesarias y te guiará hacia la solución más efectiva.
Preguntas frecuentes: Aclarando dudas comunes
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más habituales que surgen en estos casos:
¿Puedo negarme a que vea a mis hijos si no paga la pensión?
Rotundamente no. Son dos obligaciones completamente independientes. El impago de la pensión no justifica el incumplimiento del régimen de visitas, y viceversa. Tomar la justicia por tu mano solo te perjudicará, ya que estarías incurriendo tú también en un incumplimiento, lo que debilitaría tu posición ante un juez.
¿Qué pasa si mi expareja dice que no puede pagar porque no tiene trabajo?
La obligación de pagar la pensión de alimentos no desaparece automáticamente con la pérdida del empleo. Si las circunstancias económicas del progenitor obligado al pago han cambiado de forma sustancial y permanente, este debe solicitar judicialmente una modificación de medidas para que un juez ajuste la cuantía de la pensión a su nueva realidad. Mientras no exista una nueva sentencia que lo autorice, la obligación de pago se mantiene en los términos fijados originalmente.
¿Necesito siempre un abogado para estos procedimientos?
Sí. Para interponer una demanda de ejecución de sentencia, ya sea por visitas o por alimentos, la ley exige la intervención de abogado y procurador. Dada la complejidad de los procesos y lo que está en juego, es la mejor garantía para asegurar que tus derechos y, sobre todo, los de tus hijos, estén debidamente protegidos.
En conclusión, si tu expareja no cumple con lo establecido en la sentencia, no te resignes. Existen herramientas legales efectivas para hacer valer los acuerdos. El primer paso es siempre buscar asesoramiento profesional. Un experto en la materia te explicará tus opciones y te acompañará en cada fase del proceso para restaurar la normalidad y garantizar el bienestar de tus hijos.

